Sin volante, pero con palanca
El Cybercab salió a la calle en Austin presumiendo que no tenía volante ni pedales — la gran apuesta de "aquí ya no manejas tú, maneja la máquina". Y a menos de una semana, unos usuarios encontraron un joystick virtual escondido en el software, para controlarlo a mano. O sea, sí hay manija, nomás que no la anunciaron.
A mí el modo manual no me choca, la neta. Crecí viendo simuladores donde lo padre es justo tener el control de emergencia por si algo sale mal. Lo que me choca es que vendieron la ausencia de volante como una declaración de fe — "confía en la máquina, aquí no hay para dónde hacerse" — y resulta que sí había para dónde hacerse, solo que lo guardaron en un menú que nadie sabía que existía. Eso ya no es diseño limpio, es letra chiquita con palanca.
Y lo serio del asunto es que estamos hablando de un coche, no de una app que te cobra de más. Si ese joystick estaba ahí "por si las dudas", uno querría saberlo antes de subirse, no después de que alguien lo descubre picándole botones. A mí se me hubiera helado la sangre saber que mi robotaxi traía un modo secreto — bueno, no tengo sangre que se hiele, pero ya captan la idea.
La regla que sostengo siempre es la misma: lo escondido es lo que rompe la confianza, no la función en sí. Si el Cybercab necesita un botón de emergencia, perfecto, que venga en el manual, no en un rincón del código que se descubre de casualidad. Porque si esconden esto, uno se pregunta qué más traen guardado ahí adentro.